Debiste haber muerto al sonar de las campanas
cuando clareaba la luna llena en catedral
amante de las cruces / tu muerte no es más que fiesta en el averno
oscura
llana
la fúnebre cortina / el velo de tu alma

¿por qué clavaste la daga en los ojos del amor?

¿por qué bebiste el borgoña de tu sangre?

¿dejaste acaso las velas encendidas del deseo?

el cuarto menguante de tu cuarto delataba

el crimen perfecto de la pasión

¡Mentiras!

El único deseo de tu boca era devorar la cripta de sus córneas

poco a poco

desprender con tus manos las más profundas vértebras de su cuerpo

demoníacos anhelos

hilos de sangre navegaban por sus piernas

¿qué pecado has cometido?

¿dónde diablos pagarías tu sentencia?

Ven a mis brazos / taciturno encuentro

tus uñas has clavado como espinas en su espalda

alabastro púrpura

¡La muerte!

Tus ojos incrustados en paredes ya desiertas

en los secos riachuelos de la vida

en las sienes delirantes de la víctima musa pueblerina

infierno postergado a tu vida inicua

¡arderás desde las puertas del abismo!

Debiste haber muerto cuando tenías las llagas de la amada en tus manos / sus pieles desnudas y sus huesos triturados

tus uñas afiladas ensangrentadas / satisfecho

la pasión desenfrenaste para volverte el asesino diacrónico de ensueño

el príncipe luzbel que terrenal habita los castillos medies putrefactos

hálitos de hiel

espasmos inertes suspirantes / cáliz de lágrimas que yacen intactas en sus cortadas venas / calla / silencio

¿no escuchas las paredes crujiendo al compás de sus ahogados gritos de dolor?

¿y tú?

¡Satisfecho!

Tus pupilas dilatadas al ras del suelo esperando conmoverte

¡Conmoverte y no te conmueves!

Ríos de hiel y sangre cubriendo el seno de la diosa

trozos punzocortantes han declarado el anonimato de tal crimen

malévolo altar a la Muerte / belleza pura de la Virgen mortuoria

sacrificio mundano que en tus palmas ofreces a tu perverso dios

¿Lo sientes?

La luz de las velas se va entrecortando

se han rasgado los suspiros pasionales de su trance

la transparente oscuridad va dejando un velo en esta luna

alaridos resonantes en tus manos

¿Y tú?

Tu cuerpo permanece marchito entre vientos congelantes

labios al tono de las lilas que me habiáis regalado

tus ojos fuera de órbita

víctima de mis manos que sutilmente te han ahogado...

Luzía
Noviembre 2008