Queridos compañeros:

Hoy, después de nueve o seis años, decimos adiós, pero es un adiós que no significa un "hasta nunca", sino que va lleno de un eterno "hasta luego" que refleja esperanza, ilusiones, deseos, sueños, anhelos y por qué no, también miedos.

"¿A qué le temes?", me preguntó alguien hace unos días. Yo creo que le tengo miedo a lo mismo que la mayoría de mis compañeros: le temo a todo lo que viene. Que si son siete u ocho materias distintas con maestros nuevos; que si hago amigos o no; que si llego a reprobar; que si no comprendo mis cambios en esta etapa de la adolescencia; que si me llego a perder en el camión cuando vaya de regreso a casa después de la secundaria; que si los nuevos compañeros se llegan a burlar de mí si en clase contesto algo equivocado; que si esto, que si lo otro... Y podría continuar con la lista de lo que muchos tenemos miedo; pero creo que hay algo todavía más importante: una ilusión que lo compensa todo: Crecer.
Dar un paso hacia una nueva etapa, que no precisamente tiene por qué ser mala, sino que también creo, será una época cargada de nuevos aprendizajes, intelectuales, pero también para la vida diaria; llena de nuevas personas que serán nuestros guías, sin dejar a un lado las enseñanzas de quienes hoy quedan en el pasado; de nuevos compañeros, que quizá algunos se conviertan en nuevos amigos, sin olvidar las picardías de Marco, los consejos de Mónica, la nobleza de Ana Gaby, las risas interminables de Mickey, la madurez de Chantal, la unión del grupo, los enojos sin malicia de Luis Ca o los goles de Maury, o cada una de las características de a los que hoy les digo un "adiós", disfrazado de "hasta luego". O un "hasta luego" con antifaz de un "hasta siempre", porque estoy seguro que siempre nos llevaremos en nuestros corazones y mentes.

Esta noche, compañeros, amigos, confidentes, cómplices, almas gemelas; esta noche culmina lo que hace seis años comenzó; esta noche quedarán sellados con un abrazo largo y unas cuantas lágrimas, tantos días de juegos, de cantos, de operaciones básicas, de exámenes, de pleitos ingenuos, de goles metidos, de triunfos y derrotas, de risas y llantos, de esfuerzos, de gritos y regaños, de sensaciones de nervios, alegrías y miedos. Esta noche también se define si se acaba nuestra amistad o se hace más fuerte. A partir de esta noche, al salir de aquí, saldremos al mundo, pero no indefensos, saldremos revestidos con una armadura de acero que son nuestros valores y unas magníficas armas pulidas con conocimientos, los mismos que adquirimos en esta Institución, en la cual nos han preparado para salir al campo de batalla.

Y por esto, hoy, a nombre de todos mis compañeros, me es importante mencionar un agradecimiento.
Principalmente a nuestros padres, porque de no haber sido por ellos, no hubiese sido posible que se nos impartiera esta educación.

A nuestros maestros, por haber sido nuestros guías e impulsores a través del tiempo, por las enseñanzas que han dejado en nuestras mentes y la formación de nuestras almas.

A nuestras directoras, por siempre estar al pendiente de nuestro éxito académico, y a todo el personal del Instituto Capellanía por colaborar en nuestro crecimiento individual, como seres humanos y estudiantes.

Gracias, porque por todos ustedes, algún día seremos hombres y mujeres de bien, llenos de éxito profesional y una gran plenitud en nuestro interior.

Gracias a todos, pero sobretodo a Dios, quien nos da la vida y hace posible todo.

Hasta siempre, amigos, hasta siempre en nuestro corazón. Levantémonos hoy en señal de triunfo, en señal de nuevos anhelos y metas cumplidas. Levantémonos hoy para darnos el aplauso merecido y rendirle homenaje a quienes, junto con nosotros, han hecho posible todo esto.

Adiós, hasta luego; sigamos en el camino, porque la vida no termina aquí; la vida apenas comienza si ponemos el corazón en ella.

¡Gracias y buenas noches!

© Luzía (Julio 2007)

Pd. Tal vez pueda ser de utilidad para alguien -por aquello de que necesite algunas palabras dirigidas por alguno de sus alumnos al público, en su graduación-. Dentro de unos minutos posteo la versión que hice en Inglés (arrrgh, esto de ser un colegio bilingüe, jaja)