Del matiz del mediodía, claro vientre, savia diluida;
ojos de suspiros, manos caminantes, piernas distraídas.
Cabellos tersos, pieles sosegadas, uñas adheridas,
sueños hormonales, hormonas somnolientas, voces curtidas.

Caminantes vedados, cálidos sauces, risas teñidas;
mejillas viajantes, labios espesos, dientes de armonía.
Siguen andantes, coches regados, flores bebidas,
espaldas coartadas, paredes ceñidas, nubes de día.

Ambidiestras derechas, labios atados, perlas pasivas;
escasos montajes, escenas salvajes, pasión de osadía.
Sublevan los rayos, perennes las hojas en celdas prohibidas
que amagan las almas de pálidos ojos y arterias vacías.

Ya... sin sol, despacio el día,
rastreando las huellas de amores cegados,
del viento infiltrado en mieles ocasos
que atañen fugaz ä la melancolía.

© iu (Feb 16 2007)