Mayo 3 del 2006.
Envolvióme en las sábanas de su alma. Mi cuerpo yacía tendido sobre la cama, junto al suyo. Candor. Pureza.
...Y toqué el cielo con mis dedos. Palpé la malta de su ser y me torné arrebol como el color de sus nubes. Subí al cielo. Y me quedé. Hasta el amanecer...me quedé; ya cuando las nubes blanquecinas asemejaban las pupilas de sus ojos.


Ver la vida a través de los ojos de un pequeño. Tarea difícil. Pero al menos, quisiera morir en el intento.
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operadoor
7 may 2006 | 12:42 AM
¡Oooooohhhh!
Mi querida amiga, me ha asombrado Ud.
Que belleza, y en un tramo tan breve de calidad y buen gusto
La felicito (y la amo)