"Pequeña traviesa, mi Dios te ha mantenido entre sus ángeles consentidos, y las pruebas que te pone, supéralas, para que sigas ahí, al frente del pelotón.

Disfruto mucho al verte abrir las alas. Me asombran tus vuelos en picada. Goza tu nido y el espacio abierto para planear. Afila tus garras cada mañana y no dejes ir viva ninguna presa.

Sé siempre halcón, Princesa entre las aves."